martes, 30 de octubre de 2012

Mis origenes

Recuerdo ver a mi abuelita Aurelia, sentada en su sillón al lado del balcón con su aguja de ganchillo en la mano. La recuerdo tejiendo y hablando con mi madre de como hacer éste u otro punto, de que patrón sería más acertado o de como le encargaría a mi tita Juana hilo cuando fuera a Huescar...hacia de todo...manteles, tapetes, pañuelos, incluso colchas, todo ello con un gusto exquisito y con una maña abrumadora. No era de extrañar que mi madre y mi tita Feli heredaran el gusto por las agujas y los hilos.
Desde que tengo memoria recuerdo a mi madre haciendo punto con moldes, la cantidad de partido que se le puede sacar a unos palos y una madeja de lana....sobretodo cuando la economía no da tregua...recuerdo tantas prendas...un jersey de Tin Tin, otro con un teléfono antiguo, una chaqueta para abrigarme, un gorro para la nieve, unos muñecos para jugar...y mi prenda favorita unos calienta-piernas, los recuerdo como si los tuviera en mis manos, morados con franjas rojas...vienen a mi memoria imágenes... mi madre sentada en el sillón haciendo punto y yo muy pequeñita disfrazada con una falda blanca parecida a un viso y mis calienta-piernas, enfrente de la tele, haciendo gimnasia con Eva Nasarre.
El mueble de la entrada servia de almacenaje para todas las labores de mi madre, incluso hoy en día sigue manteniendo esa función...cajas con hilos, botones de todas las formas clases y colores, corchetes,  retales de telas de cortinas, edredones y cojines, madejas y madejas de ovillos y ... los moldes!!!! esos moldes que tanto gustaban a mi hermano Rafa para enfrascarse en una lucha infantil...mi madre acababa por quitárselos de las manos, decia "al final los vas a doblar!!!".
Siempre hubo una maquina de coser en mi casa, y mi madre, lo cierto, es que era y es toda una  experta ... chaquetas, faldas, camisas, vestidos....no había nada que se le resistiera, incluso actualmente no hay para mi otra mejor modista que ella.... ahora, la maquina por excelencia y de competición la poseía mi tita Feli...una maquina de tricotar con la que hacia virguerías...en una ocasión me tejió un jersey murciélago...¿que no sabéis lo que es?.... es un jersey que al ponerte con los brazos en cruz la cintura esta unida a la parte baja de la manga de manera que cuando te pones en esta posición pareces un murciélago...por aquel entonces era toda una novedad, el mío era amarillo con franjas verdes.....sencillamente precioso.
Viendo el camino de mi madre no era difícil que a mi me entusiasmara todo este mundo...lo primero que recuerdo coser es una pequeña tela que me dio mi abuelita, en ella me enseño a hacer punto de cruz...una de mis pasiones...solo hice una pirámide con las filas cada una de un color y la coroné con mi nombre...se que la tengo guardada aunque ahora mismo no se por donde anda, la buscaré y os la enseñaré ...
Y esta fue mi primera labor de las muchas que vendrían después.... pero esa.... es otra historia. 
Para finalizar os dejo esta fotografía en la que salimos mi prima Mari Feli a la derecha y yo a la izquierda, estamos en ese balcón del que hablo al principio de la entrada, en la calle Sánchez Canovas, en la Puebla de Don Fadrique (Granada). Aprendíamos a hacer punto...los vestidos que llevamos son de nuestras diseñadoras favoritas....nuestras madres.